El Agua en ayunas Aproximadamente un 75% de nuestro organismo es Agua. No es de extrañar, que su correcto y suficiente...

lunes, 24 de septiembre de 2012

El Agua en ayunas

Aproximadamente un 75% de nuestro organismo es Agua. No es de extrañar, que su correcto y suficiente aporte durante el desarrollo de nuestra actividad personal, profesional y deportiva, sea un aspecto básico en nuestro rendimiento físico y psíquico.
No vamos entrar, en esta ocasión, a valorar cuántos litros por hora, o cuántos litros por kg de peso, o cuántos litros por tipo de actividad hay que ingerir, para equilibrar nuestra correcta hidratación celular.
   
Estamos hablando de que, además de hidrataros durante la jornada, y especialmente durante el desarrollo de vuestra actividad deportiva, pongáis especial atención a la hidratación tras un largo período de ayuno. Es decir, nada más levantaros.

El organismo, durante el sueño, realiza actividades fundamentales para la recuperación, asimilación, re-estructuración y otras muchas funciones vitales absolutamente necesarias.

Sin embargo, durante las 8 teóricas horas de sueño que debemos otorgarle a nuestro organismo, le estamos privando, por razones obvias, de un elemento fundamental como es el agua.

Nuestro cuerpo se desprende de una gran cantidad de agua a través de la sudoración, y en el caso del tramo nocturno del sueño que nos ocupa, mediante la respiración.

Por ello es fundamental incorporar, cuanto antes, el citado elemento.

Los orientales, concretamente en Japón, ya practican esta costumbre desde hace varias generaciones.

Los sectores de población que más pueden beneficiarse de esta práctica son:
  • Los deportistas
  • Las personas de avanzada edad 
  • Los que padecen: dolores de cabeza, obesidad, retención de líquidos, alergias, estreñimiento, problemas renales, etc. 
Cuáles son los principales beneficios de tomar agua en ayunas:
  • Activa y acelera nuestro metabolismo. Aspecto fundamental para las personas con metabolismos lentos y con problemas de sobrepeso. Con este sencillo gesto, ya estamos quemando calorías. 
  • Desintoxicante de primer orden. Favorece la eliminación de toxinas. Fenomenal hábito para ayudar a eliminarlas mediante la orina. 
  • Mejora notablemente la textura y aspecto de nuestra piel. 
  • Mejora de manera importante el tránsito intestinal, favoreciendo la eliminación de los productos de desecho. 
  • Prepara el sistema digestivo para la primera digestión de la jornada. 
  • Al ser el vehículo conductor de todas las sustancias de nuestro organismo, todos los órganos internos se nutren y oxigenan de manera más eficiente. 
  • Evita molestias musculares relacionadas con la deshidratación, como los calambres
  • Aclara, hidrata y recupera la garganta. Órgano especialmente “agredido” por la respiración y deshidratación nocturna. 
Cómo ha de tomarse el agua en ayunas:
  • Lo ideal es tomarse al menos 4 vasos de agua. No pasa nada los primeros días si no se es capaz. Se puede alcanzar ese volumen de hidratación a lo largo de una semana o 10 días. 
  • Fundamental hacerlo nada más despertarse. Es recomendable tener preparada una botella en la mesita de noche para que sea inmediato, y para no olvidarse. 
  • Importante que dejemos transcurrir un tiempo entre la ingesta de agua y el desayuno. No siempre las obligaciones familiares y profesionales lo permiten, pero lo ideal sería dejar pasar entre 15 y 20 minutos. Algunos terapeutas recomiendan, incluso dejar pasar hasta 45’. 
Es una práctica saludable, sin coste, que no exige prácticamente ninguna atención ni preocupación cuando se hace de manera habitual, y que puede aportarnos innumerables mejoras en nuestra salud y rendimiento diario.
   
Jose Manuel Movellán
BIKE AND BREAKFAST 
@jmovellan